“Nueve décadas transformando vehículos en ceremonias de despedida”
Tradición, técnica y oficio
Carrocerías Vivian tiene más de 90 años de historia. ¿Qué significa para vos sostener una empresa con tanta trayectoria, y con raíces familiares tan profundas?
La responsabilidad de sostener la calidad de diseño y fabricación, el prestigio comercial, la honorabilidad del apellido.
Sabemos que comenzaron con colectivos, pasaron por ambulancias y carrocerías para camiones y desde hace décadas están abocados al rubro fúnebre. ¿Cómo fue ese recorrido y qué desafíos implicó especializarse en este sector tan particular?.
El recorrido por diferentes variantes de la industria carrocera fue trazado por las diferentes coyunturas económicas del país. La empresa comenzó con la fabricación de las carrozas fúnebres en la década de 1950 cuando el ceremonial con carruajes a caballos fue reemplazado por carrozas motorizadas.
En aquellas años el ceremonial fúnebre era un evento de mucha importancia, las empresas fúnebres eran muy rentables y los proveedores éramos partícipes de aquella prosperidad.
Transformar un vehículo en una carroza fúnebre requiere precisión, estética y respeto. ¿Cómo describirías ese proceso artesanal? ¿Qué distingue una buena carrocería fúnebre?
La transformación de un vehículo a carroza fúnebre requiere precisión técnica, un diseño elegante y sutil y mucho respeto por la actividad. Todos estos atributos son consecuencia de mano de obra calificada y con mucho amor por el trabajo.
Una buena carroza fúnebre debe ser señorial e importante con un estilo despojado que realce el ceremonial.
Desde los años 90 exportan sus productos a varios países. ¿Qué valores de la industria nacional creés que están presentes en sus unidades? ¿Qué imagen tienen afuera del carrocero argentino?
La industria automotriz argentina tiene más de un siglo de trayectoria y los proveedores del sector han alcanzado un alto nivel de calidad y diseño, yo creo que influido por la sensibilidad italiana.
Hoy tienen un equipo de 25 personas. ¿Cómo se forma a un buen carrocero? ¿Hay escuela o se aprende a fuerza de oficio y experiencia compartida?
El oficio se aprende con vocación, cariño por el trabajo y experiencia compartida. Los cursos y el ámbito académico incorporan aspectos tecnológicos cada vez más importantes pero el diseño y el buen gusto requieren oficio y amor.
¿Qué tendencias nuevas están observando en el pedido de carrozas? ¿Se está buscando más diseño, funcionalidad, innovación tecnológica?
La actividad funeraria está perdiendo importancia en la sociedad y cada vez hay menos aspectos que destaquen este evento: velatorios más cortos, concurrentes al velorio mal vestidos, falta de ceremonia religiosa, ataúdes más sencillos, cementerios mal cuidados.
Dentro de este panorama las empresas fúnebres requieren una carroza fúnebre cada vez más presuntuosa, audaz y voluminosa para que se destaque en el tránsito y en el ceremonial. Este es un acto de rebeldía, dar importancia al ultimo evento social del cual participará el difunto.

Una cadena que se fortalece unida
Desde tu lugar como referente del sector carrocero, ¿cómo ves el presente de la actividad funeraria en general?
La actividad funeraria está en retracción en Occidente por el cambio de idiosincrasia en algunos eventos sociales (ceremonias religiosas y matrimonio son otros ejemplos) y en Argentina en particular por el declive pronunciado de su economía en las últimas décadas.
Sin embargo el hombre SIEMPRE consideró a la muerte un hecho destacado y la arqueología dio innumerables pruebas de esto.
CAMESE está impulsando un proceso de integración con todos los actores que forman parte del universo funerario, incluidos proveedores, fabricantes, floristas, marmoleros y carroceros. ¿Qué te parece esa iniciativa de unir a los afines en un mismo espacio institucional?
Es fundamental la integración. TODOS trabajamos en el mismo sector y estamos en condiciones de aportar ideas y soluciones en pos de mejorar la calidad del servicio y la rentabilidad de la empresa fúnebre.
¿Qué rol te imaginás que podrían ocupar los carroceros dentro de una cámara como CAMESE, si se les abre esa puerta de participación?.
Somos sólo tres empresas carroceras en el país, pymes familiares muy pequeñas, de larga trayectoria y con una fabricación artesanal y personalizada. Estimo que somos proveedores importantes y de difícil reemplazo.
Con la macroeconomía en horizonte de estabilizarse sería óptimo tratar de armar un plan de financiación y entregas pautadas donde CAMESE es el ámbito natural para acordar.
¿Te gustaría formar parte de un espacio donde se compartan problemáticas, propuestas y representatividad junto a otros colegas del rubro funerario?
Siempre estaré presente.