Ref.: Rechazo categórico e innegociable a la propuesta de liquidación y cierre de FADAF
La Cámara Metropolitana de Empresas de Sepelio (CAMESE) rechaza de plano la propuesta de liquidación y cierre de FADAF.
No la acompañamos, no la convalidamos y no vamos a ser parte de ella. Quienes impulsan esta iniciativa pretenden presentarla como un paso hacia la unidad. No lo es.
Es un intento de concentrar el poder del sector en pocas manos, sin debate, sin información y sin que las cámaras de base hayan podido opinar. Eso no es unidad: es imposición.
Lo decimos con claridad:
- 1. Las federaciones no son propiedad de sus dirigentes. Existen por la voluntad de las cámaras que las integran y a ellas deben rendir cuentas. Nadie puede resolver el destino de toda una representación sectorial en reuniones cerradas y después pedirnos que firmemos lo ya decidido.
- 2. Se pretende borrar la voz del interior y de las entidades más chicas. Liquidar y cerrar es concentrar. En un sector hecho de empresas familiares, pymes, cooperativas y mutuales, concentrar significa que los grandes deciden y los pequeños acompañan. CAMESE existe para que eso no ocurra.
- 3. Se avanza sin transparencia. No hay proyecto escrito, ni balances comparativos, ni informe jurídico, ni análisis de impacto. Quien oculta los términos de una propuesta no busca consenso: busca que no se la discuta.
- 4. La ley y los estatutos no se negocian. Toda disolución, absorción o modificación sustancial de una entidad debe respetar sus estatutos, las mayorías exigidas y el régimen de asociaciones civiles del Código Civil y Comercial (arts. 168 y ss.), así como el derecho constitucional de asociarse con fines útiles (art. 14 de la Constitución Nacional). Los estatutos vigentes presentan además vacíos sobre el traspaso de socios entre cámaras, que deben resolverse antes de cualquier discusión de fondo, no después. Defenderemos la autonomía de CAMESE por todas las vías institucionales y legales a nuestro alcance.
- 5. El sector necesita unidad, pero no esta. Si el objetivo es tener más peso frente al Estado, enfrentar regulaciones que perjudican a la actividad o compartir servicios, existen herramientas legítimas: convenios, mesas de trabajo y acción conjunta. Se puede construir fuerza común sin destruir la autonomía de nadie.
Exigimos, en consecuencia: a) La inmediata puesta a disposición de la propuesta completa, sus fundamentos y los estados contables de ambas entidades. b) Un informe jurídico sobre el procedimiento y las mayorías aplicables. c) La convocatoria a asambleas en cada entidad, con orden del día expreso y plazos razonables. d) La suspensión de toda gestión, acuerdo o anuncio hasta que cada entidad se haya expedido.
Advertimos con toda claridad: CAMESE no reconocerá validez a ninguna decisión, acta, acuerdo o anuncio vinculado a esta liquidación y cierre que se adopte sin cumplir las garantías exigidas.
Cualquier resolución tomada a espaldas de las entidades de base, sin información previa, sin convocatoria regular o sin las mayorías estatutarias, será considerada nula y arbitraria, y será impugnada por las vías asamblearias, administrativas y judiciales que correspondan, incluidas la impugnación de decisiones asamblearias y la solicitud de suspensión preventiva de su ejecución (arts. 251 y 252 del Código Civil y Comercial).
También pondremos en conocimiento de las autoridades de control y de todas las entidades del sector lo ocurrido y quiénes lo promovieron. Cada cámara tiene derecho a saber qué se decide en su nombre y quién lo decide.
Quien pretenda liquidar y cerrar federaciones sin el consentimiento informado de sus cámaras no construye unidad: construye conflicto. CAMESE está preparada para darlo, y para ganarlo. El sector funerario argentino no se maneja desde un escritorio. Se construye desde las cámaras, con las cámaras y para las cámaras.
Sin otro particular, saludamos a ustedes con atenta consideración.

Cámara Metropolitana de Empresas de Sepelio – CAMESE
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