Entrevista a Cochería Gabbarrella – Más de cinco décadas de trayectoria
Empresa fundadora de CAMESE


UNA HISTORIA LIGADA AL CRECIMIENTO DEL SECTOR
Eduardo Gabarella nació en la ciudad de Merlo en 1922. Antes de ingresar a la actividad funeraria se desempeñó como gerente de ventas en una destilería.
Tras el fallecimiento de sus padres comenzó a estudiar la posibilidad de iniciar un nuevo emprendimiento y realizó un estudio de mercado que finalmente lo llevó a elegir Cañuelas para instalar su primera cochería.
El 8 de enero de 1972 abrió sus puertas la primera Cochería Gabarella en Cañuelas.
El crecimiento y el reconocimiento de la empresa hicieron que, pocos años después y a pedido de la comunidad de Tristán Suárez, en 1977 se inaugurara una nueva sucursal en esa localidad.
La expansión familiar continuó en 1980 con la apertura de Monte Grande, dirigida por su hija Mónica Gabarella, y en 1985 con una sucursal en Ezeiza, a cargo de su hijo Eduardo Oscar Gabarella.
De esta manera, aquel proyecto iniciado en Cañuelas comenzó a consolidarse como una empresa familiar con presencia en distintas localidades.
En 1998 la familia atravesó el fallecimiento de Eduardo Oscar Gabarella en un accidente automovilístico. A partir de ese momento se cerró la sucursal de Ezeiza y su yerno, Eduardo Vázquez, comenzó a hacerse cargo de Tristán Suárez, mientras Mónica y su padre Eduardo continuaron al frente de Monte Grande.
En 2007 finalizó la actividad de la histórica sucursal de Cañuelas, cerrando una etapa iniciada 35 años antes. Desde entonces permanecen en funcionamiento las sucursales de Tristán Suárez y Monte Grande, dando continuidad a una trayectoria que ya supera las cinco décadas.
A esa historia empresarial se suma un dato de enorme relevancia institucional: Cochería Gabarella es una de las empresas fundadoras de CAMESE.
Su recorrido forma parte no solamente de la historia de una familia empresaria, sino también del proceso de organización y representación del sector funerario que dio origen a la Cámara Metropolitana de Empresas de Sepelio.
ENTREVISTA | COCHERÍA GABARRELLA
HISTORIA Y LEGADO
Desde aquel 8 de enero de 1972, cuando Eduardo Gabarella abrió la primera cochería en Cañuelas, hasta la actualidad transcurrieron más de cinco décadas.
¿ Cómo describiría el camino recorrido por la familia y cuáles fueron los momentos que marcaron la historia de la empresa?
El camino recorrido fue bastante sacrificado, ya que mi profesión siempre fue ser maestra y, al nacer mis hijos, sostener la familia se hacía difícil.
Uno de los momentos bisagra fue el fallecimiento de mi hermano Eduardo Oscar Gabarella hijo, ya que tuve que decidir dejar el magisterio, que era mi pasión, para hacerme cargo de la empresa familiar.
Gabarella nació como el proyecto personal de Eduardo y con el tiempo se transformó en una empresa familiar que llegó a distintas localidades.
¿ Qué valores transmitió su fundador y cuáles de ellos continúan siendo hoy parte fundamental de la identidad de la empresa?
Eduardo Gabarella siempre transmitió la honestidad, la empatía hacia el cliente y la importancia de ponerse en el lugar del otro, que está pasando por un momento difícil y ha perdido a un familiar.
Gabarella ocupa además un lugar especial en la historia institucional del sector por haber sido una de las empresas fundadoras de CAMESE.
¿ Qué recuerdan de aquella etapa y qué importancia tenía para los empresarios funerarios comenzar a organizarse y construir una representación común?
Al ser socios fundadores de CAMESE, para la familia representó dignificar nuestro oficio. La importancia de pertenecer a CAMESE fue que siempre se quiso profesionalizar el sector.




GABARRELLA HOY
Después de tantos años de trayectoria y diferentes generaciones involucradas, ¿ Quiénes integran actualmente Gabarella y cómo se distribuyen las responsabilidades dentro de la empresa?
La empresa la dirige la Sra. Mónica Gabarella, que se encuentra al frente acompañada de sus dos hijos y de un grupo de personas que no son empleados, sino familia.
Las necesidades de las familias y la manera de entender el servicio funerario fueron cambiando considerablemente. ¿ Cómo evolucionó Gabarella para acompañar esos cambios sin perder la atención personalizada y la identidad familiar que caracterizaron históricamente a la empresa?
La evolución fue que tanto Mónica como Eduardo hijo hicieron diversos cursos para estar al ritmo de los tiempos.
Mantener durante más de medio siglo el reconocimiento de una comunidad representa un desafío enorme.
¿Qué creen que distingue actualmente a Gabarella y qué significa para ustedes que nuevas generaciones de una misma familia continúen confiando en la empresa?
Lo que creemos que nos distingue es que la gente sigue viendo en nosotros que también somos una familia, con lo cual el trato recibido hacia ellos es de par a par. Como dije antes, los empleados para nosotros son familia y eso se transmite en el día a día.
Eduardo Gabarella, con todo su esfuerzo, nos dejó un gran compromiso que hoy asumimos con honor y dedicación, en agradecimiento a su memoria.
MIRANDO HACIA EL FUTURO
Desde la experiencia que brinda una trayectoria de más de 50 años, ¿cómo imaginan a la empresa funeraria del futuro y cuáles consideran que serán los principales desafíos que deberá enfrentar nuestro sector?
Los principales desafíos que enfrentamos en el futuro son la pérdida de costumbres funerarias, como la velación. Además, es importante la despedida de los seres queridos para poder comprender la muerte desde otro punto de vista.
Por eso creemos que es importante la profesionalización del sector y crear matrículas para las futuras habilitaciones funerarias.
Hoy se habla cada vez más de modernización, capacitación, profesionalización y nuevas tecnologías aplicadas a nuestra actividad. ¿Qué cambios consideran necesarios para mejorar la calidad de los servicios y acompañar la evolución del sector funerario?
Lo necesario para mejorar la calidad es simplemente invertir en el negocio, no quedarse en el tiempo y ofrecerle a la gente un servicio mejor.
Invertir en la carroza fúnebre, autos de duelo, modernizar las salas velatorias y lograr que tu equipo de trabajo sea amable y consciente de que trabaja en una funeraria, que sea empático.
Eso es lo que buscamos en nuestro equipo. Creemos que eso es lo más importante para la evolución del sector funerario.
Si tuvieran la posibilidad de impulsar nuevas herramientas normativas o transformaciones para los próximos años, ¿qué cambios consideran prioritarios para fortalecer a las empresas funerarias y jerarquizar nuestra profesión?
Como decía antes, creo que lo importante es crear matrículas para los que estén estudiando la nueva carrera en Maimónides.
Crear una bolsa de trabajo en conjunto, en la que presenten la matrícula, para que quienes buscan gente para agrandar su empresa puedan recurrir allí y tener la seguridad de que esa persona está realmente capacitada.
Durante años nuestro rubro estuvo bastardeado porque es la gente piensa que nos aprovechamos de ellos por trabajar con la muerte, y la idea es hacerles entender que estamos a su servicio para responder con efectividad y con la delicadeza que la muerte representa.
CAMESE: PRESENTE Y FUTURO DEL SECTOR
Gabarella no solamente forma parte de CAMESE, sino que es una de las empresas que participaron de su fundación y de la construcción de su historia institucional.
Desde esa mirada y después de tantos años de actividad, ¿cómo evalúan el trabajo que viene realizando actualmente CAMESE y qué importancia consideran que tiene el impulso de la Cámara en materia de representación, diálogo, modernización y profesionalización del sector funerario?
Siendo la presidenta de CAMESE consideré necesario fusionarse con CAMEFYA para darle mayor fuerza a la Cámara y, dejando los egos de lado, di un paso al costado para que la nueva Comisión Directiva, con nuevas herramientas, pueda cumplir los objetivos que están logrando.

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