Jesica Gioia representa una nueva generación dentro del sector funerario, donde la sensibilidad, la formación profesional y el compromiso humano se combinan para transformar la manera de acompañar a las familias.
Su recorrido no solo refleja vocación, sino también una búsqueda constante por aportar valor y profesionalismo a una actividad tan esencial como muchas veces invisibilizada.
¿Cómo nace tu vínculo con el sector funerario?
Mi vínculo con el sector funerario, nace casi por necesidad. La historia personal, sumada a un llamado interno que se hizo camino.
Pero sin dudas, es desde una inquietud profundamente humana, búsqueda de respuestas e intentar comprender cómo acompañar a las personas en momentos de dolor, pérdida y transformación.
Siempre sentí interés por los procesos emocionales, el duelo y las distintas formas en que las familias atraviesan una despedida.
Con el tiempo descubrí que dentro del ámbito funerario existía un espacio donde podía unir sensibilidad, acompañamiento y profesionalismo.
Allí encontré un lugar desde el cual aportar no solamente desde lo técnico, sino también desde una mirada más cercana, empática y respetuosa hacia quienes trabajan en el sector, como también a quienes están atravesando momentos difíciles de sus vidas.
¿Cómo fue tu proceso de formación profesional?
Mi formación fue construyéndose de manera progresiva, de muy joven la docencia y el acompañamiento terapéutico me mostraron que integrar distintas áreas era la respuesta a muchas problemáticas.
Hoy considero que las historias de vidas con las que me crucé me mostraron el camino. El duelo era un hilo conductor que muchas veces me dejaba sin respuestas.
Me capacité en Acompañamiento al duelo y más adelante Tanatólogia. Así descubrí la Diplomatura en Tanatopraxia y Dirección Funeraria, incorporando herramientas técnicas fundamentales para el ejercicio profesional. Lo cual confirmó mi llamado interno. Desde ese momento supe que este es mi lugar.
¿Qué importancia tiene el acompañamiento humano en este trabajo?
El acompañamiento humano es central. Muchas veces las familias no recuerdan únicamente un servicio o una gestión, sino cómo fueron tratadas, escuchadas y contenidas en un momento de gran vulnerabilidad.
Mi formación en Tanatología y Terapéutica me permitió profundizar en la comprensión del duelo, las emociones y las necesidades de las familias. Creo que el sector necesita cada vez más profesionales preparados no solo para resolver aspectos operativos, sino también para sostener, escuchar y acompañar.
Creo que trabajar en este sector implica desarrollar empatía, presencia y respeto. Poder brindar calma, ordenar situaciones difíciles y transmitir confianza hace una diferencia enorme. A veces una palabra adecuada, una escucha atenta o un gesto de cuidado tienen tanto valor como cualquier aspecto técnico del servicio.
¿Cómo surge tu proyecto actual?
Mi proyecto actual surge de observar nuevas necesidades dentro del sector y de pensar formas más humanas, conscientes y personalizadas de acompañar una despedida.
Actualmente trabajo de manera independiente en propuestas vinculadas al acompañamiento en duelo, la formación, y la comercialización de urnas biodegradables, y sus modos de ritualizar, está alternativa que cada día es más elegida. Me interesa especialmente poder acercar alternativas que integren respeto, naturaleza, simbolismo y contención emocional.
Siento que hoy muchas personas buscan despedidas más significativas y más alineadas con sus valores, y creo que allí existe un espacio importante para innovar y ampliar la mirada tradicional del sector funerario.
¿Por qué es importante el marketing en el sector funerario?
El marketing y las ventas son un viejo desafío del sector. Incluso a veces parecen no ir de la mano.
Por qué en el sector funerario no puede pensarse solamente como una herramienta de venta, sino como una forma de comunicar y dar respuesta a las necesidades de la sociedad, con claridad, sensibilidad y responsabilidad.
Muchas veces las personas desconocen los servicios disponibles, las alternativas existentes o los beneficios de planificar con anticipación. Poder comunicar bien ayuda a generar confianza, acercar información útil y derribar prejuicios.
Además, hoy el sector necesita mostrarse de una manera más cercana y profesional, visibilizando el valor humano que existe detrás de cada servicio.
¿Qué aprendizajes te dejó tu experiencia en servicios funerarios?
Uno de los principales aprendizajes fue entender que cada familia vive el dolor de una manera distinta y que no existen respuestas universales.
También aprendí la importancia de la escucha, de los tiempos y de la capacidad de adaptarse a cada situación. En este trabajo, muchas veces los detalles más pequeños generan un gran impacto. Por lo cual cada Funeraria también es única, por sus valores, sus propuestas, y su personal.
La experiencia me enseñó que detrás de cada servicio hay una historia, una familia y una necesidad diferente, y que nuestro rol es poder acompañar con respeto, profesionalismo y humanidad.
¿Cuáles son los desafíos actuales del sector?
Creo que uno de los desafíos más importantes es continuar profesionalizando el sector, logrando mantener las ceremonias protocolares e incorporando nuevas opciones, acordes a las nuevas generaciones.
Más formación y una mirada más integral del servicio. Es necesario adaptarse a los cambios culturales y a las nuevas demandas de las familias, que hoy buscan mayor personalización, opciones más sustentables y un trato más cercano.
Otro gran desafío es visibilizar el valor del trabajo funerario, porque muchas veces es un ámbito poco comprendido, pero profundamente necesario.
¿Qué rol cumple CAMESE en este contexto?
CAMESE cumple un rol muy importante porque genera espacios de formación, intercambio y crecimiento para quienes forman parte del sector.
Creo que las cámaras tienen la posibilidad de fortalecer vínculos, profesionalizar prácticas y dar visibilidad a nuevas ideas y proyectos que enriquecen la actividad.
Considero muy valioso que existan espacios donde distintas miradas puedan encontrarse, dialogar y construir en conjunto una mejor calidad de servicio.
¿Qué mensaje darías a quienes quieren ingresar al sector?
Les diría que es un sector que requiere compromiso, responsabilidad y mucha sensibilidad humana.
Nuestros roles no se trata solamente de aprender aspectos técnicos, sino también de desarrollar empatía, escucha y respeto por las historias de cada familia.
Es un trabajo desafiante, pero también profundamente valioso. Quienes ingresan con vocación de servicio pueden encontrar un espacio donde crecer profesionalmente y generar un impacto muy importante en la vida de las personas.
Cómo también para quienes ya estamos en funciones de este servicio, es muy necesario poner en práctica todo lo aprendido e incluso seguir buscando nuevos aprendizajes.
Jesica N. Gioia










